Flexibilidad, productividad y sostenibilidad del proceso de limpieza

La mayoría de los procesos de limpieza industrial deben ser suficientemente flexibles como para dar resultados aceptables en aplicaciones muy diversas. Esto se debe a que la limpieza de diferentes materiales como metales, plásticos o una combinación de ambos, puede plantear diferentes exigencias. De la misma forma, el tamaño, al igual que el tipo y la cantidad de contaminación, ya sea aceite, cera, residuos de emulsión o partículas, son importantes y, por último, también lo son las especificaciones de limpieza.

Un buen sistema de limpieza configurado para un único trabajo específico puede resultar ineficaz cuando se cambian los requerimientos de sustrato, suciedad o limpieza. A este respecto, las operaciones de limpieza basadas en disolventes son generalmente más flexibles y demuestran una considerable eficacia, en comparación con la limpieza basada en agua.
Entre los principales factores que mejoran la flexibilidad están la facilidad de la separación y reciclado, la capacidad de disolución en distintos tipos de suciedad y la disponibilidad y sostenibilidad de los disolventes, servicios y legislaciones.