Mantener la vigilancia

Una operación de limpieza exenta de problemas, con resultados fiables día a día y que deba afrontar suciedad y materiales diversos, exige un mantenimiento adecuado del sistema.

En general, el mantenimiento en aplicaciones de limpieza con disolventes se considera muy inferior al de los sistemas basados en agua. No obstante, todo sistema de disolventes debe ser comprobado constantemente para evitar cualquier impacto negativo que pueda alterar la estabilidad del disolvente, reducir los resultados de limpieza o provocar la corrosión del equipo y las piezas a limpiar.

También es preciso tomar precauciones con respecto a los ácidos que vengan con las piezas o se produzcan por descomposición de aceites en la máquina de limpieza, pues esto puede ocasionar problemas en el proceso y reducir tanto la fiabilidad como la calidad de la limpieza. Esto se contrarresta con el uso de aditivos y paquetes de inhibidores y estabilizadores específicos en los disolventes. Esto también supone que para mantener los estándares es preciso supervisar tanto la calidad del disolvente, en términos de niveles de estabilización, como el equilibrio del pH y otros factores. Es necesario iniciar las acciones correctas cuando esos valores queden fuera de los parámetros definidos.

Los hidrocarburos no pueden estabilizarse frente a la acidificación y la corrosión.

Los diferentes servicios especiales al cliente están diseñados para garantizar el mantenimiento correcto del disolvente.